Considero que la evolución creadora del artista se da o por consecuencia a una previa investigación donde se continúa trabajando a partir de un primer pensamiento, discurso o concepto, o por ruptura en reacción a una estética ya agotada, anterior.

No quiero caer en lo poético o místico acerca de la elaboración de mi obra, pero creo que los procesos creativos se dan a nivel subconsciente. Es como contactarse, invocar a lo visto, aprendido, experimentado, deseado… Entonces se trata de seleccionar y combinar unos fragmentos con otros.

“Proyectos” desarrolla fundamentos teóricos, procesos de pensamiento. Racionalizar la labor creativa tan intuitiva y “mágica”, puede enriquecer la experiencia visual, y aportar -primeramente a uno mismo- lecturas y asociaciones mayores a las de la simple observación e imaginación.

Un pintor también es un pensador, y escribir sobre estos asuntos no deja de ser divertido, lúdico o creativo.